La nevada que se produjo en Cataluña el pasado 8 de marzo ha puesto de manifiesto la magnitud de las carencias en infraestructuras de la región, agravadas por el despilfarro generalizado de fondos públicos que realiza un gobierno incompetente exclusivamente preocupado por sus delirios identitarios en lugar de preocuparse de los problemas reales de la ciudadanía.
Las carencias en las infraestructuras eléctricas son también una consecuencia directa de la política del gobierno Zapatero, que hace dos años decidió favorecer la compra de la compañía Endesa por la eléctrica italiana Enel, la compañía peor gestionada y más endeudada de Europa del sector, lo que permite temer que en los próximos años Endesa sufrirá serias limitaciones económicas para afrontar inversiones en mantenimiento de la red lo que favorecerá que desastres como el que se ha producido esta semana en Gerona sean más frecuentes